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· 8 min de lectura

Cómo elegir un desarrollador web sin que te estafen

Casi todos los negocios que llegan a mí ya pagaron una web antes. Y la historia se repite: pagaron, recibieron algo mediocre, pidieron cambios, el desarrollador desapareció — y descubrieron que el dominio no estaba a su nombre. Esta guía es cómo evitar eso, escrita por alguien que vive de esto y prefiere que sepas identificar a los malos.

La regla de oro: el dominio a tu nombre

Si te llevas una sola cosa de este artículo, que sea esta.

El dominio (tu .com) debe estar registrado a tu nombre, con tu correo como titular. No al del desarrollador. No al de la agencia. Al tuyo.

Por qué importa tanto: el día que quieras cambiar de proveedor —y ese día llega— si el dominio no es tuyo, tienes tres opciones y las tres son malas:

  1. Pagar lo que te pidan por "liberarlo"
  2. Quedarte con quien ya no quieres
  3. Empezar de cero con un dominio nuevo, perdiendo todo tu SEO

Suena a paranoia hasta que te pasa. Y pasa muchísimo, casi nunca por maldad: simplemente el proveedor lo registró con su cuenta "por comodidad" y ahora nadie sabe cómo transferirlo.

Cómo verificarlo: entra a who.is, busca tu dominio, y mira quién es el titular. Si no eres tú, pídelo hoy.

Las 7 señales de alerta

🚩 1. No te pregunta por tu negocio

Si en la primera conversación te habla de plantillas, colores y "cuántas secciones", pero no te pregunta quién es tu cliente ni de dónde va a venir la gente, te va a entregar un folleto. Un desarrollador que no entiende tu negocio no puede construir algo que venda.

🚩 2. Precio cerrado sin preguntar nada

"Te la hago en $300.000". ¿Sin saber qué necesitas? Eso es una plantilla. Y está bien si eso compraste — pero que sea explícito, no una sorpresa.

🚩 3. Se niega a dar acceso al código

El código lo pagaste tú. Debe estar en un repositorio al que tengas acceso. Si te dicen que "eso es interno" o "no lo vas a entender", están construyendo dependencia a propósito.

🚩 4. Te cobra una mensualidad vaga

"Mantenimiento: $150.000/mes." ¿Por qué exactamente? El hosting cuesta unos dólares. Si te cobran mensualidad, que diga qué incluye: horas de cambios, respaldos, actualizaciones. Si nadie sabe qué incluye, es una renta.

🚩 5. Todo por WhatsApp, nada por escrito

El alcance, el precio y la fecha van por escrito. No es desconfianza: es que sin eso, ni tú ni él saben cuándo terminó el proyecto — y ahí nacen todos los conflictos.

🚩 6. Portafolio con links que no funcionan

Ábrelos. Todos. Si la mitad están caídos o ya no existen, o sus clientes se fueron, o esos trabajos no eran suyos.

🚩 7. Te dice que sí a todo

La peor de todas. Un profesional te dice que no. "Eso no lo necesitas", "para eso te sirve una herramienta que ya existe y cuesta $20 al mes". Quien acepta todo lo que pides está vendiendo horas, no resolviendo tu problema.

Las 5 preguntas que revelan todo

Mándalas por WhatsApp. Las respuestas te dicen más que cualquier portafolio:

1. "¿El dominio y el código quedan a mi nombre?" Si duda, se acabó la conversación. Es un sí inmediato o nada.

2. "¿Qué NO me recomendarías construir?" Un profesional tiene opinión y te ahorra plata. Quien no sabe qué responder, no ha pensado en tu caso.

3. "¿De dónde va a venir la gente a mi web?" Es una pregunta trampa, y es la mejor de las cinco. Si no la sabe responder, va a construirte un folleto bonito que nadie va a ver. Una web sin fuente de tráfico es un cuadro colgado en una habitación cerrada.

4. "¿Cuántas rondas de cambios incluye y qué pasa después?" Que lo diga antes. Es donde aparecen los cobros sorpresa.

5. "Muéstrame algo que hayas hecho y qué salió mal." Todo el que ha entregado software real tiene una historia de algo que se complicó. Quien te dice que todo siempre sale perfecto, o no ha entregado nada, o no te está hablando con la verdad.

Por qué barato sale caro (con números)

No es esnobismo. Es aritmética.

Supón que pautas $500.000 al mes en Meta Ads:

  • Web de $300.000 que convierte al 1%
  • Web de $1.800.000 que convierte al 3%

La diferencia son $1.500.000 una sola vez. Pero cada mes, la web mala desperdicia dos tercios de tu pauta. En 3 meses ya perdiste más de lo que "ahorraste" — y sigues perdiendo, todos los meses, mientras la tengas.

Y eso sin contar que a los 8 meses vas a tener que rehacerla, pagando dos veces.

Ojo: esto solo aplica si pautas o haces SEO. Si tu web es una tarjeta de presentación que casi nadie visita, gastar $2 millones también es tirar plata. La pregunta no es "cara o barata": es cuánto tráfico va a recibir.

Qué debe incluir tu contrato

Aunque sea un correo, que quede escrito:

  • Alcance exacto: qué páginas, qué funciones
  • Precio cerrado y forma de pago (nunca 100% por adelantado — 50/50 es lo normal)
  • Fecha de entrega
  • Rondas de cambios incluidas
  • Dominio y código a tu nombre
  • Qué pasa si el alcance cambia
  • Qué incluye el mantenimiento (si lo hay)

Freelance vs. agencia

Agencia: más cara (pagas la estructura), pero hay respaldo si alguien se va. Tiene sentido para proyectos grandes con equipo.

Freelance: más barato y hablas directo con quien construye — que es la ventaja real, porque tu feedback no pasa por tres intermediarios. El riesgo es la dependencia de una persona.

Cómo mitigas el riesgo del freelance: dominio y código a tu nombre. Con eso, si desaparece, cualquier otro desarrollador retoma el proyecto. Sin eso, estás atrapado — con freelance o con agencia.

Lo que hago yo (para que compares)

Te lo pongo explícito para que tengas una vara de medir, no para venderte:

  • Alcance, tiempo y precio por escrito antes de empezar
  • Dominio y código a tu nombre, siempre
  • Revisiones incluidas, no cobradas aparte
  • Y si tu caso se resuelve con una herramienta de $20 al mes, te lo digo — aunque signifique no venderte nada

Si otro desarrollador te ofrece lo mismo, es buena señal. Contrátalo con confianza.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el dominio debe estar a mi nombre?+

Porque el día que quieras cambiar de proveedor —y ese día llega— si el dominio no es tuyo solo tienes malas opciones: pagar lo que te pidan por liberarlo, quedarte con quien ya no quieres, o empezar de cero perdiendo todo tu SEO. Verifícalo en who.is: busca tu dominio y mira quién figura como titular. Si no eres tú, pídelo hoy.

¿Qué preguntas debo hacerle a un desarrollador web antes de contratarlo?+

Cinco: ¿el dominio y el código quedan a mi nombre? ¿Qué NO me recomendarías construir? ¿De dónde va a venir la gente a mi web? ¿Cuántas rondas de cambios incluye? Y muéstrame algo que hayas hecho y qué salió mal. La tercera es la mejor: si no sabe responder de dónde vendrá el tráfico, va a construirte un folleto que nadie verá.

¿Es mejor contratar un freelance o una agencia?+

La agencia es más cara porque pagas su estructura, pero hay respaldo si alguien se va. El freelance es más barato y hablas directo con quien construye, que es la ventaja real porque tu feedback no pasa por intermediarios. El riesgo del freelance se mitiga con una sola cosa: dominio y código a tu nombre. Con eso, si desaparece, cualquier otro retoma el proyecto.

¿Vale la pena pagar más por una página web?+

Solo si vas a llevarle tráfico. Si pautas $500.000 al mes, una web que convierte al 1% en vez del 3% desperdicia dos tercios de tu inversión cada mes, y en tres meses ya perdiste más de lo que ahorraste. Pero si tu web es una tarjeta de presentación que casi nadie visita, gastar millones también es tirar plata. La pregunta no es cara o barata: es cuánto tráfico va a recibir.

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